Los índices bursátiles

· Katia en Básicos

Quizás el término índice bursátil no te resulte familiar, y en cambio, sí has oído hablar del Ibex, del Dow Jones o el Nasdaq. Todos ellos son índices bursátiles. Reflejan el precio de mercado promedio de las empresas que forman parte de ellos. 

Quizás el término índice bursátil no te resulte familiar, y en cambio, sí has oído hablar del Ibex, del Dow Jones o el Nasdaq. Todos ellos son índices bursátiles. Reflejan el precio de mercado promedio de las empresas que forman parte de ellos. 

Tipos de índices en función de mercados, geografía o sectores

Existen diferentes tipos de índices. Las acciones que los conforman pueden pertenecer a un mercado concreto, a una zona geográfica o a un sector determinado. Por ejemplo, el Ibex35 está compuesto por las compañías cotizadas más grandes de España. También existen índices que engloban las mayores compañías de una zona geográfica, como por ejemplo el Stoxx Europe 600. Otros, incluyen compañías de un sector específico, como es el caso del Nasdaq 100, que abarca las principales compañías de la industria tecnológica estadounidense.

¿Cómo se construyen los índices bursátiles?

A continuación vamos a abordar los dos principales métodos de composición de un índice: 

  • Ponderación de las compañías en función de su valor de mercado

Los índices que ponderan a las compañías en función de su valor de mercado son los más utilizados a nivel internacionales. En ellos, las compañías con mayor valor de mercado, o con mayor capitalización bursátil, son las que más peso tienen. Es decir, la mayor o menor importancia de una compañía incluida en un índice de este tipo depende de su valoración bursátil y no del precio de su acción. El Ibex 35, el Nasdaq 100 o el Stoxx Europe 600 aplican este método basado en la ponderación de sus componentes en función de su capitalización bursátil. ¿Qué implica esta metodología de ponderación? Que los valores que más peso tienen condicionan en mayor medida la evolución del índice, frente a las compañías con una capitalización bursátil inferior, que tienen menor poder de influencia sobre el índice. 

  • Ponderación de las compañías en función del precio de sus acciones:

Otros índices aplican una metodología diferente para determinar su composición. Este es el caso, por ejemplo, del Dow Jones Industrial Average, compuesto por un total de 30 valores industriales. El valor del índice se calcula sumando el precio total de todas las acciones y dividiéndolo después entre el número de las compañías que lo conforman. Es decir, el índice refleja la media aritmética del precio de las acciones que lo integran. Esto implica que movimientos de precio en una compañía barata tienen la misma capacidad de influir en la evolución del índice que movimientos de precio de compañías más caras. 

¿Para qué sirven los índices bursátiles?

Los índices bursátiles sirven a los inversores como referencia de cómo evoluciona un mercado o un sector específico respecto a su comportamiento en pasado. Adicionalmente, aquellos inversores que tienen una cartera compuesta por sólo algunas acciones incluidas en ese índice, pueden medir la rentabilidad de su selección comparándola con la del índice de referencia. 

Los índices bursátiles como medida de éxito de las gestoras

De hecho, muchos fondos de renta variable crean sus carteras de esta manera. Es decir, seleccionan valores en los que ven potencial de revalorización incluidos en índices concretos. Si la rentabilidad de su cartera es igual o superior a la del índice de referencia a cierre de año, se considera que su estrategia de inversión es un éxito. En cambio, si la rentabilidad es inferior, podrían decidir realizar cambios en su cartera, aunque esto depende también de si su estrategia tiene un horizonte de inversión de corto o de largo plazo. 

Invertir en un índice 

Aunque no es posible comprar directamente un índice, sí es posible invertir en uno a través de un fondo indexado o Exchange Traded Fund (ETF), según se denomina en inglés. Los ETF replican los índices, lo que permite a los inversores seguir de cerca su evolución. Si los índices tienen un buen comportamiento, los ETFs que los replican obtendrán la misma rentabilidad. A la inversa, las pérdidas del ETF serán idénticas a las de su índice de referencia.